Entradas recientes

Mostrando entradas con la etiqueta pajas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta pajas. Mostrar todas las entradas

19/7/17

Mi primer trío ¿Con un Youtuber? (Fanfic) | Por JDu__1990

Era la última semana de julio y estaba en casa aburrido. Ninguno de mis amigos estaba en la ciudad para poder quedar así que la mayoría del tiempo la aprovechaba viendo porno y pajeandome, ya que mi familia se había ido de vacaciones también. En un momento, me metí a Grindr para curiosear la gente de mí alrededor. Después de deslizar un poco por la app me encontré un perfil sin foto, cuyo nombre era "terceroparatrío".Ese perfil me dio curiosidad y me metí. Su descripción era: "pareja de 22(activo) y 20 años (versatil activo) con buen cuerpo busca chico de entre 18 a 24 años para nuestro primer trío. Sólo disponibles para una semana." El usuario estaba relativamente cerca mío y como me parecía interesante, decidí hablarle:

+Hola chicos, ¿molesto?
-Noo tranquilo.
+¿Qué tal? ¿Cómo os llamáis?
-Bien ¿y tu? Yo soy Diego (22) y mi novio es Alberto (20).
+Yo me llamo Javi y tengo 19.
-¿Estarías dispuesto al trío?
+Sí, parece una idea bastante buena  😏
-¿Qué rol tienes?
+Soy pasivo 100%.
-¿Tragas o escupes?
+Trago.
-¿Eres sumisete?
+Un poco sí
-¿Follarías sin condón?
+No, sería siempre con condón.
-Tú también tienes buena pinta. ¿Qué día te vendría bien?
+Mañana me podría venir bien, tengo la casa sola.
-Perfecto entonces, nosotros llevamos el lubricante y los condones.
+¿Me pasáis foto de cara?
-Nop, te vamos a dejar con la intriga hasta mañana.
+Mañana estad en esta dirección C/Falsa 123 portal 4 2A a las 6 de la tarde
-De acuerdo Javi, allí estaremos. Un beso.

Cerré la app y me quedé pensando que había sido demasiado fácil y que no sabía qué me había lanzado a ello, ya que no me va quedar con desconocidos. Pensé también en porque no me pasaron foto si iban a quedar, pero no le di demasiada importancia, al fin y al cabo, en menos de 1 día les vería. Como ya era de noche, cené y me fui a dormir. Tenía ganas de paja, pero preferí reservar el calentón para el día siguiente. Al día siguiente, ya por la tarde me duché y me preparé para cuando viniesen. Llevaba empalmado casi todo el día solo de pensar que iba a participar en un trío. Llegaron un poco antes y cuando les vi por la mirilla de la puerta no lo podía creer.

Estaba viendo a Diego Galilea(@Makingyoufeel) y a su novio. Abrí la puerta y exclamé:
+¿¡Sois vosotros?!
-¿Eres Javi no?-Dijo Alberto.
+Sí, pero no imaginaba que fueseis a ser vosotros los del trío.
-Ya bueno, es que queríamos que fuese súper secreto-Dijo Diego.
+Pasad, pasad. Bueno chicos, ¿queréis hacer algo antes o pasamos directamente al trío?
-¿Pasamos al trío no?-Dijo Diego dejando escapar una sonrisilla seductora. Tenía pinta de ser el que le propuso el trío a Alberto.
+Pues entonces acompañadme a la habitación.


Cuando llegamos les indiqué que se quedasen de pie y agarré el paquete de Alberto mientras me dispuse a besar a Diego. Alberto tenía la polla desempalmada, pero cuando empecé a tocar, comenzó a ponerse morcillona enseguida. Diego besaba muy bien y estaba haciendo que mi rabo también creciese poco a poco.Al rato intercambié lo que estaba haciendo,pero Diego sí tenía ya dura la polla cuando empecé a tocarle el paquete.Alberto también besaba bien pero lo hacía de forma más suave que Diego,como más cariñoso.Cuando ví que era suficiente,les quité las zapatillas,les bajé a ambos los pantalones y se quitaron las camisetas,dejandoles en boxers.Diego marcaba un rabo más grande que Alberto,pero no me paré mucho a verlo,quería disfrutarlos ya.Empecé a lamer los rabos por encima de los calzoncillos,lo que hizo que empezasen a tensar un poco los cuerpos y a respirar más agitadamente.Cuando llevaba un rato así escuché:

-Javi,por favor,cómenosla ya-Dijo Diego entre suspiros.

Acto seguido les bajé la ropa interior para descubrir un rabo de unos 19-20cm sin depilar en el caso de Diego y un rabo de 17'5-18cm con el pelo recortado en el caso de Alberto,ambos con un grosor considerable.Al ver esas maravillas agarré la de Alberto y empecé a pajearla mientras me metía el enorme rabo de Diego en la boca,lo que hizo que soltase un suspiro de placer.La de Diego ya estaba soltando presemen,cosa que me volvía loco,esto le estaba excitando bastante.Cuando llevaba un rato mamando miré hacia arriba y vi que se estaban morreando apasionadamente,así que aproveché para cambiar de polla y mamar la de Alberto y pajear a Diego.Esto le pilló por sorpresa y soltó un gemido,lo que hizo que se me pusiese como una piedra.Empecé a comersela lento,disfrutando de todo ese rabazo,pero yo iba cada vez más y más rápido,haciendo que él suspirase cada vez más.Intenté meterme los 2 a la vez en la boca,pero eran enormes y no me cabían,así que opté por lamerlos varias veces desde los huevos hasta la punta,lo que hizo que se estremeciesen.Alberto se arrodilló también y empezamos a hacerle una doble mamada a Diego,lamiendo desde los huevos hasta la punta del glande,haciendo que Diego suspirase cada vez más fuerte.Alberto se metió la polla de Diego en la boca y yo aproveché para volver a comérsela mientras a él,chupándole bien el glande y los huevos e intentando hacerle garganta profunda para que liberase él también presemen.Después de un rato mamando los 2,volví a subir hacia la polla de Diego,con la intención de volver a lamerla junto a Alberto.

En ese momento,Diego me agarró de la cabeza,me metió todo lo que pudo de rabo y empezó a follarme la boca a lo bestia mientras gemía de placer y mientras yo pajeaba a Alberto,mientras este se deleitaba lamiendo y chupándole los pezones a su novio.De la polla de Diego brotaba presemen a chorros debido a su excitación y yo me lo tragaba todo,poniendome más y más cachondo.Cuando vio que ya era suficiente,sacó su rabo chorreando saliva y presemen de mi boca.

-Javi,ponte ya a 4 que no aguanto las ganas de follarte-Dijo Diego. No tardé ni un segundo en hacer lo que me pidió e hice una seña a Alberto para que se pusiese delante para mamarle la polla mientras.

Diego sacó un condón de su cartera y lubricante del pantalón.Cuando se puso el condón,echó lubricante por su polla y por mi culo.Empezó a meterme la punta y se quedó ahí para que me acostumbrase,mientras que empezaba a mamarle la polla a Alberto de nuevo.Cuando vio que me habia acostumbrado,metió casi todo el rabo de golpe,haciendo que soltase un gemido de dolor y de placer y empezó a follarme de forma intensa mientras seguía mamando a su novio.Diego no ralentizaba las embestidas que me daba,de hecho,las iba aumentando poco a poco y las iba acompañando de algún azote y Alberto me cogió la cabeza y me fue guiando en la mamada,consiguiendo garganta profunda algunas veces.Yo gemía cada vez más por la increíble follada que me estaba dando Diego y por la deliciosa polla que me estaba comiendo,sentía que iba a explotar de placer.

-Bueno Diego,déjame follarle un poco a mí ahora ¿no? Que tú ya le has follado demasiado-Dijo Alberto poniendo carita pervertida.
-Vale,pero solo si mientras te follo yo a ti -Contestó Diego.

Diego me dio un par más de embestidas y sacó su rabo de mi culo.Me lo había dejado bastante abierto y dolorido,pero merecía la pena esa sensación.Alberto se acercó por detrás,se puso un condón y empujó con su polla en mi culo,pero gracias a la follada de su novio,no le costó nada meterla entera.Para acostumbrarse,me embistió un rato,y cuando paró,sacó un poco su rabo,se inclinó un poco para adelante,dejando a Diego vía libre a su culo.Este echó lubricante en su polla y en el culo de Alberto y repitió lo mismo que conmigo,metió la punta y cuando se habituó,dio un golpe de cadera tan fuerte que se la metió entera y Alberto también me la metió entera de nuevo por la inercia.



Entonces,Diego empezó a follar a Alberto con tantas ganas que sentía yo la follada como si volviese a ser yo su pasivo,dándole también azotes en el culo de vez en cuando.Alberto,por su parte,era más suave que Diego;empezó follándome lentamente,e iba subiendo la velocidad gradualmente mientras se morreaba con su novio.Yo sentía un placer indescriptible,sentía que me iba a correr sin siquiera pajearme,ya que mi polla liberaba presemen continuamente.Estuvimos así cerca de 10-15 minutos,en los cuales yo estuve a punto de correrme varias veces.Entonces,Diego sacó su rabo del culo de Alberto y Alberto su polla del mío.

-Javi, ¿Nos dejarías hacerte doble penetración? Es algo que he querido probar desde hace años-Dijo Diego.
+No sé,sería lo más gordo que me he metido,no sé si aguantaría.
-Venga porfa,si ya tienes el culo muy dilatado y tenemos más lubricante-Dijo Diego,poniéndome ojitos para intentar convencerme.
+Bueno,de acuerdo,tumbaos uno delante de otro con las pollas juntas.-dije yo.



Diego se colocó rápidamente como había dicho y le siguió Alberto.La verdad es que sus pollas juntas daba un grosor enorme y no sabía si mi culo aguantaría,pero decidí intentarlo.Me subí a la cama y coloqué el culo en la punta de sus pollas y empecé a bajar despacio,para que mi agujero se habituase.Cuando vi que ya me dolía menos,empecé a moverme de arriba a abajo lentamente para acostumbrarme a tener dos pollas dentro de mí,pero en poco tiempo me encontraba botando encima de los dos rabos más y más fuerte.En un momento nos encontrabamos los 3 suspirando y gimiendo del placer que nos proporcionaba la follada.Al rato no aguantaba más y me empecé a pajear para liberar tensiones y acabé corriéndome encima de Diego al poco tiempo.Seguimos un rato más hasta  que decidí que ya era hora de recibir sus lefazos.

Me incorporé y les indiqué que se sentasen en el borde de la cama mientras yo me arrodillaba frente a sus enormes rabos.Limpié mi lefa del cuerpo de Diego con la lengua,se quitaron los condones y empecé a mamar a Alberto yendo cada vez más y más rapido,pajeando a la vez a su novio.De la boca de ambos salían gemidos casi al unísono,haciendo que me volviese a empalmar,me ponían demasiado cachondo estos chicos.Después de estar mamando cerca de 5 minutos a Alberto,su cuerpo empezó a contraerse,dandome a entender lo que iba a pasar.Reduje el ritmo de la mamada y mi boca se llenó de la corrida espesa y caliente de Alberto,a la vez que él soltaba un gemido y un suspiro profundo.Cuando tragué la lefa,le di unos lametones más a su polla,dejándola bien limpia.Entonces pasé a la polla de Diego,que aún guardaba para mí un increíble premio.Empecé comiéndole los huevos mientras él se pajeaba y Alberto le lamía los pezones.Así duramos poco,ya que a mí lo que más me gusta es comerme una buena polla,así que llevé mi lengua desde sus huevos hasta el glande y me metí en la boca todo lo que pude,chupando cada vez más frenéticamente.Diego tardó cerca de 10 minutos en tener contracciones en las piernas y el cuerpo.Le oí decir entre gemidos y suspiros un “¡Dios!” y recibí una gran corrida en mi boca que no tardé en tragar.También le limpié la polla y después me acerqué a ambos y nos dimos un beso,sellando lo que acabábamos de hacer.Nos dimos los 3 una ducha,y cuando se vistieron nos despedimos,asegurando que nos mantendríamos en contacto y que habría una segunda vez.


Agradecimientos:
-A Diego y a Alberto,por ser mis musas.
-A Greenlook15 por aconsejarme y publicar mi relato.
-A ti, por leerlo


Relato de https://twitter.com/Jdu__1990


Esperamos que os haya gustado y como siempre, podéis dejar vuestras opiniones en un comentario (que puede ser completamente anónimo y sin registrarte)

Contacto: greenlook15@gmail.com   Twitter: @greenlook15

6/7/17

Mini-Relato (3): Los dedos divinos

Me agarró firmemente y con su fuerza bestial me tiró a la cama. Solo con un slip blanco y jadeando por el ardiente deseo se subió encima de la cama y me quitó la ropa bruscamente, dejándome con la polla al aire. Se tumbó a mi lado bufando como un toro, y mientras me miraba con pasión repasó mi cuerpo firmemente con sus manos. Me agarró por el cuello y las caderas y me puso encima suyo como si fuera un cachorrito. Pasó su brazo por mi espalda y me aprisionó apretándome hacia él, haciéndome sentir su ardiente y duro cuerpo mientras me comía la boca y me apretaba la cabeza contra él. Entre bufidos, gemidos, sudor y saliva le chupé todo el cuerpo peludo y esbelto de arriba abajo, recreándome bien en sus bíceps prietos y sus pezones puntiagudos, lo que le hacía gruñir como un animal.

Me agarró de la mandíbula para que la abriera y me metió dos dedos para que se los lamiera. Esto me puso muy cachondo así que cerré los ojos y me dejé llevar, chupando sus ásperos dedos hasta el fondo y llenándolos bien de saliva con mi lengua. Me encantaba sentirme dominado de esa forma. De mientras, él amasaba mi culo con ganas, abriéndome las nalgas y dejando mi agujero jugoso al aire. Vi como su pollón no aguantaba más debajo de ese slip de lo duro que estaba, así que bajé hasta su paquete y lo liberé del slip para metérmelo en la boca hasta el fondo, sin desperdiciar ni un centímetro de aquella dura y caliente polla. Media unos 16 centímetros pero era gruesa, tanto que casi no me cabía en la boca. Le succionaba el pollón como si fuera un biberón, lamiéndole el glande que soltaba presemen y pajeándole con fuerza. Él seguía trabajándome el culo, dándome cachetadas y abriéndomelo, acariciando mi ano que cedía al mínimo roce suplicando que lo abrieran.
Me metió de repente los dos dedos que tenía lubricados con mi saliva. Los noté entrar hasta el fondo de golpe, haciendo que gritara de dolor y de intenso placer. Yo seguía mamándole la polla como si mi vida pendiera de ello y él empezó a meter y sacar sus dedos gloriosos de mi agujero, con fuerza y dedicación. Los metía enteros con un gruñido y me apretaba en la próstata, haciéndome gemir descontroladamente y poniendo el culo en pompa para que entrara más y más.

Estaba casi en trance del placer descomunal que sentía y mi polla iba a reventar ya. Me separé de su polla y con sus dedos aún dentro me giré a tientas para encontrarme con su boca la cual lamí y succioné entre jadeos. Me agarró con su brazo, aprisionándome encima de él, haciéndome oler, lamer y sentir su cuerpo de macho mientras seguía explorándome implacablemente. Me sacudía y gemía a cada movimiento que hacía en mi interior, tocándome y haciéndome sentir el más intenso placer que había vivido jamás. 

Y ya no pude más. Mi polla explotó con chorros y más chorros de lefa blanca y ardiente que llenó todo su cuerpo y la cama, dejándome jadeante encima de él.




Espero que os haya gustado y como siempre me podéis dejar vuestras opiniones en un comentario (que puede ser completamente anónimo y sin registrarte )
Contacto: greenlook15@gmail.com   Twitter: @greenlook15

2/3/17

Mi amigo Fer me usó para descargarse | Por luis183

Aquel era un día normal. Mi amigo Fer, algo mayor que yo, volvía de practicar rugby. Como siempre, le propuse pasar a jugar al ordenador por mi casa después del entrenamiento.

Hacía calor y yo esperaba a Fer sentado sobre el respaldo de un banco en la plaza. Mi pantalones cortos y mi camisa de verano dejaban ver a un chico delgado y poco deportista. Yo me estaba tapando el Sol con la mano cuando por la esquina opuesta apareció Fer. Él era todo lo contrario.

Había cambiado mucho el último año. Tenía un amplio pecho fortalecido por el ejercicio y sus brazos eran musculosos y fuertes. Más musculosas aún eran sus piernas, que empezaban a estar cubiertas por un corto bello corporal.

Cuando se acercó un poco más pude comprobar que estaba totalmente sudado por el deporte. Iba vestido con unos pantalones de deporte blancos muy cortos y una camiseta a juego con el número "8" de su equipo. Cuando llegó a mi lado pude sentir su olor a sudor, pero lejos de darme asco sentí que me gustaba.

Luis-me llamó-, Te as comprado el Call of Duty nuevo, ¿verdad?
Saliendo un momento de mi admiración por su físico le contesté:

-S, si. Lo compré ayer tío, estaba esperando a que vinieras para probar el cooperativo
¿Me dejas ser de los rusos?-
-Claro- le contesté
-Te voy a reventar- me contestó él y nos dirigimos a mi casa

Una vez en mi cuarto me dijo que quería ducharse y cambiarse. Mi ropa le iba a estar pequeña, así que le presté unos calzoncillos y una camiseta blanca. No lo esperaba, pero ya en la ducha se desnudó en mi cara. Pude ver su pecho con algo de bello y esos abdominales que parecían esculpidos por alguien.

Se empezó a rascar el bulto y pude adivinar algo grande escondido. Parecía que la tenía morcillona.
-Cierra la puerta- me dijo

Empecé a cerrar la puerta despacio, con el tiempo suficiente para ver cómo se bajaba los calzoncillos de espaldas y dejaba al descubierto unos glúteos duros y firmes.

Cuando volví a mi habitación estaba totalmente empalmado y calculando que me daría tiempo a hacerme una paja antes de que saliese empecé a masturbarme. Calculé mal. Estaba apunto de correrme cuando oí la puerta del baño. Me dio el tiempo justo para guardármela cuando Fer entraba por la puerta. Pero se dio cuenta.


-¿Pero qué haces Luisito?-me dijo
-N,nada Fer, que me aburría- le contesté

Fer se rió con mi ocurrencia y terminó de entrar. Mientras se acercaba para sentarse a mi lado pude ver que no se había secado muy bien y todo el paquete se le marcaba en los calzoncillos. Yo estaba muy cachondo y hubiera dado cualquier cosa porque me penetrase allí mismo, sobre la mesa de mi escritorio.

Lo que pasó fue que Fer se dio cuenta de que le estaba mirando. Pude notar que se le había puesto morcillona.

-Tio, la Mónica me ha dejado. La muy guarra dice que ya no me la chupa ni nada y que no quiere saber nada de mí- me dijo
-¿Y eso? ¿Por qué la has cabreado?- le pregunté
-Yo que sé, las tías son todas iguales. Llevo sin descargar 4 días-
-Qué putada- le dije, aunque yo siempre me tenía que apañar solo.
-Tio, ¿por qué no nos la meneamos un rato? está claro que te apetece.

Sin pensar, contesté que sí. Él se sacó su verga, que era gorda y venosa y yo hice lo mismo con la mía, que era un poco más pequeña. Cuando ambos estábamos machacándonosla, Fer, que supongo que se daba cuenta de que yo se la miraba, me pidió que se la agarrara con la mano.

-Agarramela y hazme una paja- me dijo- y yo a tí. Venga, no te preocupes que así es mejor.

Asentí con la cabeza y se la agarré. La sensación de tener ese rabo entre mis manos era espectacular. Se me iba a salir el corazón del pecho. Él me masturbaba velozmente con su mano y en un momento dado, con toda esa excitación, me corrí. Me corrí en su mano.

-¿Pero qué coño haces?- me dijo
-Perdona tío, es que estaba muy caliente
-Pues ahora quiero que me la chupes como compensación

Yo no quería, pero el se puso de pie junto a mí y me acercó con su mano la cabeza a su pene. Le colgaban unos grandes huevos con algo de pelo. Estaba tan excitado que pensaba que volvería a tener una erección.

-Tu tranquilo-me dijo- abre la boca y verás, además tío te has corrido en mi mano

Yo abrí la boca. Dejé entrar aquel monumental rabo y empecé a chuparlo con la boca. Con la otra mano le agarré los huevos y el reaccionó con un gesto de placer.

Sin previo aviso me agarró la cabeza por detrás y empezó a embestirme la boca. Entraba y salía y yo notaba como toda esa carne caliente llegaba hasta mi garganta. En algún momento se me puso dura otra vez y empecé a masturbarme.


-Me voy a correr- me dijo

Y empezó a moverse más fuerte aún. Yo intenté quitarme pero el solo siguió follándome la boca cada vez más fuerte. En un momento dado empezó a gemir y noté como empezaban a brotar de su pene montones de semen que me llenaron la boca hasta el punto de que me atraganté y una parte cayó al suelo.

Salió de mi boca y supe que me gustaban los hombres



Relato de https://twitter.com/luis183183


Esperamos que os haya gustado y como siempre, podéis dejar vuestras opiniones en un comentario (que puede ser completamente anónimo y sin registrarte)

Contacto: greenlook15@gmail.com   Twitter: @greenlook15

5/1/17

La apuesta perdida – Por JDu__1990

Ese día el entrenador no había podido ir. Pablo, Saúl, Adri y Javi (yo) nos enteramos tarde y tuvimos que esperar en el colegio hasta que se terminara la jornada escolar. Afortunadamente teníamos nuestros uniformes: las camisetas, las deportivas y los pantalones cortos negros, característicos de nuestro equipo. No tuvimos otra opción que inventarnos un juego para entretenernos y entrenar un poco. Un juego donde íbamos ganando puntos y, al final, el que menos puntos tuviera tenía que atravesar por el castigo que yo estaba a punto de vivir. Para realizarlo escogimos un aula bastante retirada que no sería utilizada el resto del día.

-Saúl: ¿Seguro que no va a entrar nadie ahora? No quiero que nos interrumpan la humillación que va a vivir Javi –Preguntaba entre risas. Él era el menos disciplinado del grupo y siempre tenía algún toque de rebeldía. Por ejemplo, aprovechando que el entrenador no estaba, se había quitado su camiseta para jugar, aunque en el colegio estuviera prohibido hacerlo.

-Pablo: Nadie va a venir ahora, ya se ha ido todo el mundo, solo quedamos los de volley y los de natación. Pero esos están bien lejos–respondió Pablo, el cómplice de Saúl en todos sus actos de indisciplina.

-Saúl: Ok bueno, hagamos esto rápido, yo me quiero empezar a reír ya.
-Pablo: Sí, listo. Cierra la puerta, Javi, y ven aquí.

Saúl, Pablo y Adri se encontraban de pie en una esquina del aula. Cerré la puerta y antes de acercarme a ellos di un último vistazo a las ventanas revisando que nadie se acercara por el pasillo.

-Yo: Bueno, esto lo hago por la promesa, pero que se quede entre nosotros solamente, ¿de acuerdo? 
¿Puedo confiar en vosotros?–Pregunté a mis amigos en tono serio.
-Saúl: No hay ningún problema –Me aseguró al tiempo que se burlaba –todo depende de ti y de que aceptes tu castigo tal y como lo planeamos – rio.

Los 3 se reían. Sus caras reflejaban la malicia de aquel castigo. Sus cuerpos, cansados por el juego, aún transpiraban y se tensionaban con las leves risas que les provocaba el pensar en lo mucho que disfrutarían “humillándome”. Yo, a su vez, me mostraba algo consternado pero no mucho, ya que no me molestaba tener que cumplir mi parte.

-Saúl: Bueno, empieza la primera parte de la promesa, pienso que uno de nosotros debería ponerse en las ventanas a vigilar que nadie venga, y luego nos turnamos.
-Adri: Ok, yo me pongo primero a vigilar mientras empezáis.

Adri se puso frente a los cristales sin quitar la vista de sus otros tres compañeros que se quedaron en la esquina. Él era el más serio de los cuatro, y el más atractivo también.

-Saúl: Bueno, ¿empiezas tu Pablo o empiezo yo?.
-Pablo: Yo empiezo, déjame disfrutar esto desde el principio. A ver Javi, acércate.
Yo me acerqué y él se quitó la camiseta y levantó sus brazos, dejando al aire sus axilas peludas.
-Pablo: Huélelas- me ordenó.

Me acerqué lentamente a la axila izquierda y aspiré el olor a sudor. Ese olor me excitaba mucho y rezaba porque no se me pusiese dura, ya que con esos pantalones se me marcaría mucho. Después de un rato, me indicó que siguiese con la derecha. Al acabar, Saúl fue el que se puso delante de mí y levantó sus brazos. Sus axilas eran más peludas, y como ya estaba relativamente cerca, directamente, sin decir nada, me agarró la cabeza y la puso directamente en sus axilas. Sus axilas olían más fuerte a sudor, y después de olerlas un rato se separó de mí.

-Saúl: Ahora, lámeme las axilas.
-Yo: Ni hablar, me niego-En realidad me negaba porque esa idea me excitaba demasiado y no quería que se dieran cuenta de ello.
-Saúl: Tú a mí no me contradices-Y al acabar la frase, volvió a sujetarme la cabeza y la apretó contra sus axilas-Ahora chupa-ordenó.
A mí ya no me quedaba ninguna alternativa, así que empecé a lamerle la axila. Sabía salado, pero aun así me excitaba mucho. Mientras, Saúl y Pablo se reían mientras que Adri observaba por la ventana y miraba lo que íbamos haciendo. Cuando Saúl vio que a esa axila ya no le quedaba sudor, llevó mi cabeza a su otra axila. Allí seguí lamiendo durante un buen rato hasta que Saúl consideró que era suficiente, se apartó de mí y se puso Pablo de nuevo delante.

-Pablo: Adri, ¿no quieres hacer nada aún?
-Adri: No,no. Seguid vosotros, ya haré algo después.
-Saúl y Pablo: Bueno, pues entonces…¡Segunda parte de la humillación!, ahora olerás nuestra ropa interior.
-Saúl: Pablo, empiezas tu otra vez. Javi, tú, ponte de rodillas.

Dicho esto, Pablo se colocó delante de mí y se quitó las deportivas y los pantalones, quedando solo en calzoncillos y calcetines. A continuación, se quitó también los boxers, dejando al aire un pene de tamaño considerable, no muy ancho y con pelo recortado. Dio la vuelta a los calzoncillos, colocó bien la zona donde apenas unos segundos antes estaba su polla y me puso los calzoncillos en la cara.
-Pablo: Ahora huélelos-me ordenó.

Yo obediente, empecé a oler los bóxers. No era un olor muy fuerte, pero sí era excitante. La sola idea de que en esos mismos calzoncillos, hace unos momentos estaba su polla me ponía muy cachondo. 

Después de un rato, Saúl le dijo:
-Saúl: Bueno, ya es suficiente, ahora me toca a mí, yo también quiero disfrutar.

Pablo y Saúl se intercambiaron las posiciones, y este último empezó a desvestirse rápidamente, hasta quedarse también en calcetines y con los boxers en la mano. Su polla era más grande y más ancha que la de Pablo y tenía más pelo. Saúl tenía un cuerpo muy definido y con abdominales muy marcados, al contrario que Pablo, que era menos musculoso.

-Saúl: Ahora vas a ver cómo huele mi rabo sudado, vas a oler a un hombre de verdad-dijo mientras reía y me colocaba con fuerza sus bóxers en la cara.

Saúl era el que más disfrutaba porque él era el que había decidido el castigo.Para él no existía nada más humillante para un hombre que oler la ropa interior usada de otro chico.Los boxers de Saúl olían más fuerte a sudor que los de Pablo y aún así,Saúl tuvo su ropa interior en mi cara mucho más tiempo,y cuando empezó a retirar sus calzoncillos de mi cara,intenté respirar aire normal para no seguir excitándome, pero para mi sorpresa, sin que me diese cuenta, agarró una de sus deportivas y también me la puso en la nariz. Yo intenté zafarme, pero Pablo me sujetó la cabeza para que no pudiese moverla. El olor de las zapatillas de Saúl me gustaba y me fue casi imposible ocultar mi erección. Después de un rato “torturándome” Saúl y Pablo se echaron hacia atrás.

-Saúl: Adri, te toca a ti.
-Pablo: Y solo lo de los calzoncillos, que ya es tarde.

Adri se acercó lentamente a mí y cuando estaba enfrente, empezó a bajarse despacio los pantalones, pero rápidamente se los volvió a subir.

-Adri: No lo voy a hacer-Dijo en un tono severo.
-Saúl: ¿Pero qué coño te pasa? Prometimos que el castigo iba a ser entre los tres.
-Adri: Ya tío, pero no lo voy a hacer.

-Saúl: Joder,lo que pasa es que eres un poco tímido, tenías que haberlo dicho desde un principio y le hubiésemos castigado más tiempo nosotros, que yo me he quedado con ganas.-respondió Saúl disgustado.

-Pablo: Bueno, en ese caso, yo me voy ya a mi casa.-dijo vistiéndose-
-Saúl: Yo también, ¿vosotros qué vais a hacer?-dijo mientras se vestía también.
-Yo: Yo me voy a ir al baño a lavarme la cara.
-Adri: Yo me quedo a esperar a Javi.

Al parecer solo yo me había dado cuenta de por qué Adri no había hecho nada. ¡Tenía una erección!. Adri y yo nos encaminamos al baño y Saúl y Pablo se fueron a su casa.

-Yo: Bueno Adri, ¿qué ha pasado? Imagino que no ha sido compasión por mí jajaja.
-Adri: No para nada jajaja, solo que…. no me sentía cómodo desnudándome en una clase y delante de todos.
-Yo: ¿Era por eso? ¿O era porque la tenías dura y no querías que los otros dos lo viesen?
-Adri: ¿Te has dado cuenta?-dijo Adri sonrojándose.
-Yo: Sí,y si lo que te preocupa es el tamaño, no tienes nada de lo que avergonzarte. Y tranquilo que no se lo diré a nadie, a cualquiera se le puede poner dura en un mal momento.
-Adri: Muchas gracias Javi, en serio. Pero por lo menos te he librado de oler mis calzoncillos sudados.
-Yo: En realidad hubiera preferido los tuyos que los de Saúl o Pablo.
-Adri: ¿Y por qué dices eso?
-Yo: No se, pareces el más…limpio de los 3-En realidad mentí para no decirle que él es el que más me gusta y que me ha encantado lo que me han hecho Pablo y Saúl.
-Adri: Ya, pero aun así, por muy limpio que sea, no creo que tuvieses interés en oler mi ropa interior sudada. Ni los de Saúl ni los de Pablo. Y más viendo cómo te los restregaban por la cara…
-Yo: En realidad, con Saúl me ha dado curiosidad y me han dado ganas de abrir la boca.
-Adri: ¿Hubieses sido capaz?
-Yo: Si hubiesen sido los tuyos sí.
-Adri :Jajaja- Adri se rio pensando que era una broma.

Los dos entramos al baño. Estaba dividido en 2 por una pared. La primera parte eran 5 cabinas con baños individuales y la otra parte eran 5 lavamanos y un banco. Adri se sentó en el banco y recostó su espalda contra la pared mientras esperaba a que me lavase la cara. Yo, sin embargo, me acerqué a él con un gesto de seriedad y algo de temor.

-Yo: Adri, si yo te pido algo, y no te parece bien, ¿simplemente me dirías que no y guardarías el secreto también?
-Adri: Que pasa Javi, ¿qué me vas a pedir?-respondió algo nervioso y mirándome con extrañeza.
Me armé de valor y sin titubear le dije:
-Yo: Si te pido que me dejes oler tus boxers…. ¿me dejarías?
Adri abrió sus ojos como nunca antes, pero no pudo sostener su mirada en la mía, ya que ahora lo miraba fijamente.
-Yo: Porfa Adri, no pasa nada, es solo por curiosidad.
-Adri: Pero es que no se para que quieres…además que pasa si alguien entra aquí…y además a mí me tocaría quitarme los zapatos y los pantalones y…-Me decía en medio de su confusión.
-Yo: No nada de eso-dije arrodillándome en el suelo frente a él. A esta hora no hay nadie aquí, ya lo sabes…

Adri guardaba silencio.

-Yo: Porfa Adri, ni siquiera tienes que quitarte del banco, solo te levantas un poco y los deslizas por tus piernas, yo me arrodillo para olerlos y listo, no pasa nada.

Adri lo pensó por unos instantes. No sabía qué hacer, pero al fin y al cabo, yo había notado su involuntaria erección en la clase y le intimidaba un poco que no fuera a guardar ese secreto.

Tímidamente siguió mis indicaciones. Se apoyó en el banco con una mano para levantar un poco su cuerpo y, sentado como estaba, deslizó con su otra mano el pantalón por sus piernas, llevándola hasta la mitad de sus muslos. Arrodillado frente a él, lo tomé y bruscamente lo bajé por las piernas de mi amigo hasta doblar por sus rodillas y dejarlo a la altura de sus pantorrillas.

Una vez hecho esto, levanté la mirada.S in parpadear por la excitación observaba las piernas medio abiertas de mi amigo y, en el fondo su bulto blanco tras el cual se ocultaba su polla que adivinaba grande, blanca, hermosa. No podía ver todo el bulto pues la camiseta de Adri lo cubría casi hasta la mitad, pero podía imaginar sus dimensiones.
-Yo: Vamos Adri, desliza ahora tus calzoncillos, más o menos a esta altura-le indiqué que los deslizara justo hasta sus rodillas.

Adri me miró y, después de dar un suspiro que sonó a resignación, levantó un poco su cuerpo apoyando sus piernas en el suelo y su espalda en la pared.  Con una mano deslizó sus calzoncillos por sus piernas mientras que con la otra iba cubriendo su polla con la camiseta. Lo hizo de tal forma que no pude ver nada de su rabo en ese momento.

-Yo: Eso es-le decía, hablando en voz muy baja ahora.

Yo estaba ansioso y muy excitado, casi no esperé hasta que Adri soltara sus pantaloncillos para tomarlos con mis manos y deslizarlos hasta las rodillas. Una vez estuvieron allí no lo pensé dos veces. Acerqué mi cara hasta ese pedazo de tela lleno de significado erótico y hundí mi nariz y mi boca en la superficie donde hasta hace unos segundos reposaba el pene de mi amigo. Olía de maravilla

Adri observaba como olfateaba con ansiedad y suspiraba como si me faltara el aire. Sentía que estaba haciendo algo prohibido, pero también sabía que toda la situación de esa tarde no le era del todo indiferente. Ahora mi pene estaba más duro que nunca. Dediqué unos minutos a olfatear los pantaloncillos de Adri. Después, sin previo aviso, y ante los ojos asombrados de Adri, abrí mi boca, saqué un poco la lengua y la llevé por toda la prenda impregnándome del sabor de los genitales de mi amigo. Lamí con unas ganas que nunca había sentido. Mi pene estaba a punto de explotar pero no me atrevía a tocarlo para que Adri no percibiera mi nivel de excitación. La escena era extraña pero erótica: Adri sentado en el banco sobre su culo desnudo, con su pantalón y sus boxers en sus rodillas y las piernas algo abiertas. Yo, arrodillado frente a él, con mi cara hundida entre sus rodillas mientras disfrutaba del olor de su ropa interior.

Cuando sentí que había trabajado demasiado en esos calzoncillos, levanté la cara y miré a Adri serenamente. Me estaba observando y tenía un gesto serio. Le sonreí con complicidad y dirigí mi mirada a lo que ahora tenía enfrente: entre las piernas de mi amigo podía apreciar perfectamente sus huevos. No podía dejar pasar la oportunidad y en un comentario atrevido le dije:

-Yo: ¿Casi no tienes pelos en los muslos no?
-Adri: No… me salen pocos pelos en las piernas- respondió en voz baja y con un evidente nerviosismo.

Estiré entonces mi mano entre las piernas de Adri y toqué la cara interior de sus muslos como apreciando la carencia de pelos mientras seguía comentando.

-Yo: Y tus huevos, ¿tampoco te salen muchos o te los afeitas?

Mientras preguntaba esto, llevé dos dedos a tener contacto con los huevos de mi amigo como si estuviera explorándolas también. Él permaneció inmóvil. Me atreví un poco más y con la mano abarqué los huevos de mi amigo dándoles un leve masaje con la excusa de sentir los pocos pelos que tenían. Al contacto de la mano con sus huevos, Adri cerró levemente las piernas como en un impulso por impedir ser tocado en sus partes íntimas.

Entendí que debería actuar rápido si quería ir un poco más allá. Subí un poco la mano pasándola más arriba de sus huevos, donde me encontraría con el pene duro de Adri. Llevé mi mano por debajo de su camiseta y tomé la base de su pene mientras le preguntaba sin alejar la mirada de sus genitales:

-Yo: ¿Todavía la tienes dura?

Adri detuvo mi mano y cerró más sus piernas, pues la situación le causaba temor .Se quejó diciendo:
-:¿Javi que estás haciendo?…

Pero yo fui más rápido. Sin importarme ya la reacción de mi amigo, le levanté la camiseta descubriendo su gran polla(17,5cm).Estaba dura y un poco inclinada a la derecha, pero no me detuve a observarla. Continuando con el movimiento, levanté mi cuerpo inclinándolo hacia Adri y llevé mi cara a aquella polla que metí en mi boca con una pericia única de alguien que tenía todo fríamente calculado. Con mi otra mano presioné la pierna izquierda de Adri, convenciéndolo de quedarse sentado en el banco.

-Adri: Javi no, que estás…

Entonces, se quedó sin palabras. Lanzó un suspiro y cedió un poco en su intento por detenerme. No podía creer lo que estaba pasando y no sabía si debía salir corriendo o quedarse allí, inmóvil. Pero su mezcla de nervios con excitación hicieron que su cuerpo no respondiera inicialmente y, para cuando quiso reaccionar, estaba gozando de una buena mamada, algo difícil de dejar pasar.
Yo había tomado a mi amigo con fuerza y, sin dejar de darle el mejor sexo oral, presionaba más sus muslos para que se relajara sobre el banco. Adri estaba atrapado y yo había logrado mi cometido.

Pasaron unos segundos en los que la confusión fue disminuyendo. Ahora solo se escuchaba el sonido que producía mi boca al succionar con cierta dificultad la gran polla peluda de Adri. Yo no podía creer que al fin estaba saboreando el pene de mi amigo directamente y no a través de sus boxers. El pene de Adri era delicioso, como cualquier otro pene. Pero, para mí, el saber que era el pene del más atractivo de mis amigos, la parte más íntima del cuerpo de ese hombre, lo convertía en el mejor manjar…En fin, el sabor era indescriptible, las sensaciones eran únicas y todos sus sentidos gozaban. Mi gusto era saciado por el de la polla de Adri, mi olfato por el olor a hombre que emanaba de su zona íntima, mi oído por los suspiros ahogados pero sinceros e involuntarios que lanzaba mi amigo y mi tacto por el masaje que ahora le practicaba en sus huevos y en sus piernas.

Adri estaba confundido pero no podía pensar mucho. Las sensaciones que le traían mi tibia boca y mi húmeda lengua eran un fuerte distractor. Eso, sumado al riesgo al que estábamos expuestos al estar en un baño público del colegio, convertía esa experiencia en lo más intenso que el joven había vivido.
Yo seguía mamando sin parar, succionando con fuerza, llevando todo el pene de mi amigo hasta el fondo de mi boca y sacándolo de nuevo para jugar con su glande. Cada vez que pasaba la lengua por la punta del hermoso y gran pene de Adri, sentía como mi amigo liberaba más cantidades de presemen, de ese líquido lubricante que es sinónimo de excitación. Él estaba en un viaje de placer y yo sabía que pronto alcanzaría el orgasmo.

No pasó mucho tiempo antes que yo sintiera como Adri tensionaba sus piernas más de lo normal y empezaba a suspirar. Estaba claro que en unos segundos empezaría a eyacular y a vivir el momento más intenso de esa tarde. Pero yo no quería que ese encuentro terminara. Llevé mi boca una vez más por todo el pene de mi amigo y luego lo dejé libre.
Me puse de pie frente a mi amigo. A la altura de la cara de Adri quedó el bulto que se escondía tras mis pantalones. Adri observaba atónito mis movimientos. Yo, sin retirar mi mirada de éxtasis de los ojos de Adri, bajé mis pantalones hasta llevarlos a la mitad de mis muslos. Posteriormente deslicé mis calzoncillos liberando mi rabo. Mi glande estaba húmedo ante la excitación de su cuerpo. Clavando mis ojos aún más en los de Adri, empecé a masturbarme despacio y a suspirar.

Agitaba mi polla a pocos centímetros de la cara de mi amigo. No lo iba a presionar, esperaba que él entendiera el mensaje. Tras unos segundos, reaccionó de la forma deseada. Ubicando suavemente una mano en mi pierna derecha, Adri acercó su cara a mi polla. La solté y observé sus movimientos. Este abrió su boca y cerró sus ojos. Sin esperar mucho, llevó su boca a mi polla y empezó a succionar torpemente tratando de imitar el sexo oral que acababa de darle.

Suspiré al contacto con la boca de Adri y llevé mi cabeza hacia atrás cerrando nuevamente mis ojos. No lo hacía nada mal para ser un principiante, pero yo sentía como mi rabo necesitaba ser cubierto en su totalidad. Puse una mano en su nuca y, acariciando su hermoso cabello, la subí hasta tomar su cabeza por detrás. Posteriormente ejercí algo de presión llevando la cabeza de mi amigo hacia mi cuerpo. Primero levemente y después con más fuerza, disminuyendo la presión de vez en cuando para que Adri tomara el ritmo de la mamada.
Transcurrieron unos instantes de total excitación entre los muchachos. Adri había logrado tragar mi polla, para luego soltarla y repetir el movimiento. Yo respiraba suave pero profundamente mientras recibía la mamada de mi amigo. Después de unos minutos, Adri liberó mi rabo y reclinó su cuerpo hacia atrás recostándose en la pared. Bajé la mirada y me encontré con los ojos de Adri, que había empezado a masturbarse. Acomodé mi ropa nuevamente y me arrodillé frente a él para ayudarle en su camino final hacía el orgasmo. Sin esperar mucho tiempo, volví a acercar la cara a los genitales de Adri. Llevé mi boca hasta llegar a los huevos de mi amigo y las empecé a lamer para ayudarle en su paja. Con las manos abrí las piernas de Adri para poder acercar más mi boca y abarcar los dos huevos. Después de unos instantes estaba comiendo frenéticamente los huevos de mi amigo, que se masturbaba sin detenerse.
Adri agitaba su pene con fuerza. Quería completar el trabajo que mi boca había dejado empezado .Con la ayuda de mis lametones, y del sexo oral que le había dado antes, estaba al borde del orgasmo. Lanzó un último suspiro y se entregó al placer final. Inmediatamente levanté la cara y tomé la polla de mi amigo. Casi arrebatándosela la dirigí a mi boca. Las primeras cargas de semen estallaron en mi boca mientras seguía moviendo el pene de Adri para extraer más de su esencia. Mi amigo se retorcía sobre el banco, elevaba sus caderas e hinchaba su pecho con su respiración agitada. Yo le estaba prolongando su orgasmo. Adri tensionaba sus brazos y sus pectorales, y su torso se endurecía con cada contracción de su cuerpo. Uno a uno, todos los disparos de semen fueron recibidos por mi boca.

 Finalmente, Adri relajó sus músculos y dio a entender que su orgasmo había pasado. Le miré a los ojos pero el desvió la mirada. Entendí que debía dejarlo solo un momento para que pudiera asimilar lo que habíamos hecho. Además, necesitaba liberar la tensión acumulada de toda la tarde.

Me dirigí a la otra sección del baño y entré a una de las cabinas individuales. De pie, bajé mi pantalón y mis calzoncillos tan rápido como pude. Ni siquiera cerré la puerta de la cabina, mi prisa me exigía masturbarme inmediatamente. Mi verga saltó al ser liberada nuevamente de la presión y la tomé firmemente con mi mano izquierda apretándola con mucha fuerza. Le di varias sacudidas salvajes, necesitaba un orgasmo. Cerraba mis ojos con fuerza. Durante mi masturbación, abrí levemente los ojos. Apenas reconocí la silueta de Adri parado frente a mí, abrí más los ojos sorprendido y detuve mi masturbación. Adri ya se había acomodado su ropa y me estaba observando inmóvil mientras me masturbaba.
No dije nada, decidí continuar con mi paja que estaba ya cerca de terminar. Seguí con mi masturbación clavando la mirada en los preciosos ojos marrones de Adri. Ninguno parpadeaba. Ambos estábamos conectados por los ojos. Pronto, llegué al orgasmo más intenso que he sentido. Mis gestos de placer, los movimientos de mi cuerpo, mis suspiros de agotamiento, el sudor en mi rostro y mis ojos, que revelaban cansancio, todo quedó registrado en la mirada atenta de Adri, que fue testigo de mi momento íntimo.

Llené mi mano rápidamente de semen. El orgasmo duró demasiado, me había dejado agotado. Pasaron unos instantes y empecé a cambiar mi percepción de la situación. Sentí un poco de vergüenza por haberme masturbado frente a mi amigo y acomodó nuevamente mi ropa para cubrir mi rabo. Salí de la cabina y caminé por el lado de Adri hacia los lavamanos. Me lavé la cara llevándome con el agua mi propio sudor y el aroma de los calzoncillos de Saúl, Pablo y Adri. Me lavé las manos que habían tenido contacto con las partes íntimas de mi amigo y me lavé la boca prometiéndome nunca olvidar el sabor de su polla.

Adri me había seguido pacientemente y estaba de pie junto a mí. Me observaba en total silencio. Terminé de lavarme y me incorporé quedando frente a él. Le miré a los ojos, no sabía que decirle. Él tampoco lo sabía. Para Adri, habíamos sido traicionados por nuestras hormonas y nuestro encuentro no significaba ningún tipo de inclinación homosexual. La sucesión de eventos del día nos había llevado a realizar actos de adolescentes que deberían quedarse en lo más profundo de nuestros secretos. Sentía algo de culpa y algo de alivio al pensar que la compartía conmigo.

Para mí, el sexo oral con Adri no había sido suficiente. Por ahora, debería actuar como si estuviera igualmente sorprendido, pero ya llegaría el momento de enseñarle a mi amigo lo que es gozar en el cuerpo de otro hombre; y de convencerlo de la libertad de experimentar que se pueden dar los adolescentes, sin que ello comprometa su identidad en el futuro.


Relato de https://twitter.com/Jdu__1990


Esperamos que os haya gustado y como siempre, podéis dejar vuestras opiniones en un comentario (que puede ser completamente anónimo y sin registrarte)

Contacto: greenlook15@gmail.com   Twitter: @greenlook15

2/9/16

¿ESCRIBES RELATOS? ¡ESTA ES TU OPORTUNIDAD! Se buscan escritores de relatos porno gay

¡Hola! Sí, has leído bien. Estoy buscando a otros escritores de relatos porno gay ya que he decidido que como no estoy tan activo por aquí como quisiera, estaría bien publicar otros trabajos, ya que no sois pocos los que disfrutáis de mi contenido y me lo hacéis saber a través de comentarios, mails y mensajes directos. Así que para contentaros, hago un llamamiento a todos los interesados en subir su contenido a este blog y compartirlo con todos.

Seas amateur o lleves más tiempo escribiendo, sea cual sea tu manera de contar las cosas, tus gustos, sea un relato viejo o reciente o incluso escrito expresamente… da igual. Contra más variedad haya, mejor. Eso sí, sea cual sea tu relato tiene que cumplir unos requisitos mínimos:

-Revisa la ortografía, sintaxis y la cohesión. No soy una eminencia en este tema, pero asegúrate de pasar el corrector y de que tus frases no sean confusas, al igual que no se pierda el hilo de la narración.
-No se publicarán relatos donde se impliquen kinks muy extremos, así que mide la dureza de tu contenido.
-Para una mejor experiencia de lectura, agradecería que adjuntaras 3 o 4 fotografías o gifs relacionadas con tu relato, como puedes ver en el resto de relatos de este blog. Así ayudamos a los lectores a meterse más en la historia.
-Los relatos podrán ser publicados con vuestro nombre, usuario, o si lo preferís, desde la anonimidad. Solamente me lo tenéis que especificar para saber qué poner. Incluso si queréis que la gente se ponga en contacto con vosotros, podéis poner vuestras redes sociales o mail, eso ya al gusto del escritor.

Así que si estás interesado, solamente tienes que enviar tu relato con las especificaciones ya dichas a mi mail greenlook15@gmail.com y lo antes posible publicaré tu relato ¡Así de fácil!

Estaré encantado de publicar vuestros relatos de una forma totalmente desinteresada, ya que, como digo, lo hago para mantener la actividad en este blog. Cualquier duda que tengáis la podéis dejar en un comentario en este post, que puede ser totalmente anónimo y sin ningún tipo de registro o enviarme un mail a la dirección de arriba.

Bueno… ¿¡A qué estas esperando!? Queremos leer lo que pasa por tu mente calenturienta ;)

¡Hasta la próxima!

8/8/15

A la luz de la luna

A la luz de la luna nos encontrábamos. Él tumbado boca abajo en mi cama con solo unos bóxer, yo a su lado admirando su cuerpo angelical, y ambos ansiosos de desfogar nuestro ardiente deseo. 

Me puse encima suyo y empecé a acariciar su espalda suave y pálida, sobre la cual destacaban algunos lunares esparcidos, los cuales iba besando suavemente, con delicadeza y pasión, notando como su cuerpo subía y baja al ritmo de su respiración. Seguía acariciando su cuerpo cálido suavemente, sintiéndolo en mis manos, mientras que con mi boca seguía explorando su espalda y bajaba cada vez más, haciendo que Guille suspirase profundamente y su piel se erizase. Llegué a su tremendo culo, bien apretado en el bóxer oscuro que llevaba. Empecé a amasar sus nalgas por encima, oliendo su aroma que me volvía loco, haciendo que mordiese su culito muy levemente. Él empezaba a moverse con pequeños espasmos a cada apretujón que daba a sus nalgas. Me cansé de sobar tanta ropa y metí la mano por la pata del bóxer, sintiendo su culo, totalmente depilado y fresco esperándome. Seguí amasando mientras mi pene se ponía como una piedra y le acariciaba la espalda. Saqué la mano y me tumbé encima de él con mi paquete bien duro en su raja y empecé a moverme lentamente para que notase lo que había conseguido, a la par que chupaba dulcemente su cuello y lóbulo izquierdo, lo que hizo que soltase más de un gemidito. Como le ponía eso. Después de un rato tentándolo, volví a su bóxer y esta vez lo bajé, dejando al aire sus dos nalgas redondas y blancas, las cuales empecé a lamer lentamente, notando cada curva, mientras con mis manos agarraba bien de los costados y palpaba para sentir bien por donde iba. Su sabor me volvía loco, le besé por todos lados pero yo quería más. Me saqué en un momento la polla de los calzoncillos y empecé a azotarle por el culo con ella, haciendo un sonido de repiqueteo en seco. Necesitaba más.


Le di la vuelta y me quedé contemplando su precioso cuerpo: Una piel blanca que relucía a la luz que entraba por la ventana, la cual marcaba el contorno de su cuerpo. Un cuerpo tonificado y bien depilado por todos lados, que me guiaban a una polla descomunal de unos 18 cm, que colgaba reposada sobre unos huevos bien holgados llenos de leche, que ya empezaba a gotear por su prepucio. Sonreímos. Joder, me encantaba esa vista.

Me acerqué a su abdomen para besarlo, cuando él de repente me agarró de la cabeza y me bajó directamente hasta su polla. Ya estaba suficientemente caliente, quería acción. Así que le miré de reojo mientras me tumbaba para llegar mejor y agarré su ardiente verga, bastante gruesa así que le pasé la lengua y me llevé un hilo de dulce presemen que me dio más ganas de comer. Escupí un poco y me metí el capullo en la boca y lentamente me seguí metiendo su trozo de carne hasta que no pude más y lo saqué. Él seguía con las manos entre mi pelo y me acercó más a su pollón, podía oler su perfume y empecé a lamer sus huevos, que botaban a cada lametazo. Era una gozada jugar con aquellos cojones colgantes. Los lamía, chupaba y jugaba con mi mano como dos pelotitas. Su sabor hacía que me los metiera juntos en la boca. Guille no paraba de suspirar y hasta se le escapaba algún gemido. Seguí con su polla, esta vez no me la metí tan al fondo pero la empecé a comer con mucho gusto. Mientras subía y bajaba con mi boca, succionaba y mi lengua jugaba con su glande. Esto hacia que me agarrase más del pelo, hasta que de golpe me la metí hasta el fondo. Casi no podía aguantar, pero valía la pena. Guille se retorcía de placer y bufaba como un animal en celo. Estimulaba su trabuco con mi garganta y manoseaba sus pelotas con mi mano. Cuando me saqué su polla de la boca, estaba todo lleno de saliva, perfecto para una paja, pero él me dijo que me pusiera en su sitio.


Nos cambiamos las posiciones y sin mediar palabra empezó a comérmela como si no hubiese un mañana. Qué bien lo hacía el cabrón. Mientras engullía mi polla yo no podía aguantar y retorcía cada extremidad de placer, suspirando profundamente y acariciando su estilizado cuerpo. Él lo hacía estupendamente, con una mano acariciaba mi pecho y mis pezones erizados, lo cual me daba pequeñas punzadas de placer, mientras que con la otra mano me agarraba la polla y se la tragaba hasta el fondo, dejándola llena de saliva. Se metió mi glande en la boca y succionó muy fuerte, lo que hizo que me estremeciera mucho y le arañase la espalda de la tensión. Me miró y esbozó una sonrisa picarona y empezó a succionar mis huevos. No me dejaba dar ni un respiro y en mi boca ya resonaba otro gemido. Se esforzaba al máximo y qué bien le salía. Yo le agarré del pelo y lo acerqué a mí. Mientras nos dábamos un morreo apasionado donde había una guerra entre su lengua y la mía, yo agarré su pollón y le pajeé suavemente destapando su glande rosado.


Nos comimos bien la boca hasta que él paró y dio la vuelta sobre sí mismo, dejando a un palmo de mi cara sus huevos colgando que rozaban mi pecho. Aspiré lentamente su aroma y sentí como rodeaba mi polla con sus labios y empezaba a mamar descontroladamente así que empecé a lamerle los huevos por detrás lo que hacía que su polla se levantase y se pusiera más dura. Sus huevos rebotaban en mi cara y me puse entre sus piernas para poder comerme su verga, pero apenas llegaba a meterme la punta, así que recorrí con mi lengua la largura de su polla. Agarré sus nalgas y las acariciaba mientras él seguía engullendo mi polla. Nos habíamos convertido en una bola frenética de saliva, calor y sudor que solo quería más y más. Gruñíamos a cada chupetón que sentíamos y apretábamos los cuerpos para sentirnos bien cerca.


Yo estaba tumbado boca arriba y él se puso de rodillas sobre mi cabeza. Ahora llegaba mucho mejor a sus cojones qué, sudando, me los metía en la boca y succionaba. Le pajeé un poco y eché mi cabeza hacia atrás, relajando mi garganta. Me empezó a taladrar con su gran polla sin parar. Hasta el fondo. Su carne entraba y salía de mi boca, repleta de saliva que lubricaba su frenética entrada. Me follaba la boca mientras yo apenas podía respirar, pero me encantaba sentir esa pedazo de verga dentro de mi boca ardiente. Él jadeaba a cada penetración que hacía, tensando su pálido cuerpo, y yo gemía cada vez que notaba sus cojones chocando contra mi cara. De mientras, yo me pajeaba fuertemente, sintiendo todo el placer que me provocaba el morbo de la situación. Mi polla estaba a reventar.



De repente sus movimientos se volvieron más bruscos y agarrándome de los brazos y sin previo aviso, soltó un sonoro gemido a la vez que un chorro de espesa corrida salía de su glande y me llenaba toda la cara. Suspiros y jadeos siguieron a más chorros de leche caliente que me salpicaban por la cara, y la que llegaba a mis labios la engullía para saborearla. Cuando sacó su polla de mi cara, como una gran serpiente, yo me corrí abundantemente, llenando todo mi cuerpo de lefa. Guille repasó la corrida con un dedo y me lo metió en la boca, dejando que lo saborease. Después nos fundimos en un beso de pasión, que nos mantuvo despiertos el resto de la noche.


Se que hace MUCHO que no subía nada, pero la verdad que han pasado muchas cosas importantes relacionadas con este mundo y estaba demasiado ocupado viviéndolas, espero que lo entendáis :) Puede que suba un par de mini-relatos durante este verano, pero no prometo nada.

Espero que os haya gustado y como siempre me podéis dejar vuestras opiniones en un comentario (que puede ser completamente anónimo y sin registrarte )
Contacto: greenlook15@gmail.com   Twitter: @greenlook15

24/11/13

De pajas con los colegas (II): Solos en casa de David

Todo empezó con un trabajo de clase de ciencias naturales. Era por grupos y eso no me gustaba mucho porque siempre me tocaban con los vagos que no hacían nada, pero esta vez me tocó con mi amigo David. Un chico con el pelo corto y negro, ojos castaños, nariz roma, labios un poco gruesos y rojos y un cuerpo atlético y bronceado ya que le gustaba cuidarse. Es simpático y risueño pero muy rebelde y con nuestra creciente cantidad de hormonas, estábamos todo el día hablando de cosas guarras. Por aquella época los dos éramos muy buenos amigos así que nos encantó la idea de trabajar juntos. Cuando se acabó la clase, nos juntamos para hablar y concretar el día para quedar y hacer el trabajo. David se acercó y me dijo:
-Pues si no tienes nada que hacer, vente este miércoles cuando salgamos de clase, que no hay nadie en mi casa.- Me dijo con una sonrisa en la cara. Esa idea me gustó así que acepté. Siempre intentábamos quedar cuando no había nadie en casa para así poder hacernos pajas, pero lo que iba a pasar aquel día no estaba en los planes de ninguno de nosotros dos.

Llegó el miércoles por la tarde y salimos de clase juntos, caminando hacía su casa.

-Bueno, primero comemos algo y después ya decidiremos qué hacer.- Dijo David mientras abría la puerta del bloque de pisos donde vivía. Subimos en el ascensor, donde me di cuenta de que David estaba muy bueno: nunca lo había observado tan de cerca y tan pausadamente, lo que me hizo contemplar su cuerpo atlético y tonificado por sus frecuentes visitas al gimnasio. Abrió la puerta del ascensor y metió la llave en la puerta de su piso. Entramos y dejamos todas las cosas de clase en su habitación.
-Oye tío, me voy a quitar la camiseta que hace mucho calor.- Dije mientras me quitaba la camiseta y la dejaba encima de su cama.

-Buff yo también, así estaremos mejor… para después.- Dijo David con su sonrisa perpetua. Se quitó la camiseta dejándome ver su delicia de cuerpo: una piel suave y bronceada que marcaba sus abdominales de infarto, unos pectorales decorados con unos pezones pequeños y oscuros y unos brazos fuertes y con las axilas depiladas, como todo su cuerpo ya que como he dicho, le preocupaba mucho su imagen. Eso me dejó hipnotizado.


Me acompañó a la cocina mientras observaba su firme culo ir y venir a través de sus holgados pantalones de deporte. Cuando llegamos a la cocina, le dije que en realidad no tenía mucha hambre, así que no iba a comer nada. El tampoco cogió nada así que fuimos otra vez a su habitación, sin dejar de mirarle ese culito que me estaba volviendo loco.

-Bueno, deja que mire el correo antes de empezar a trabajar, ¿vale?- Me dijo David mientras se sentaba frente su escritorio y encendía el ordenador.

Pasaron unos minutos en silencio mientras David abría y cerraba pestañas del ordenador. No podía parar de pensar en el cuerpo de mi amigo y en las mil y una cerdadas que le haría si fuese mío. Me empecé a calentar pensando en eso, así que le dije:

-Oye tío, ¿cuándo vamos a pajearnos?, porque hace ya un par de días que no me hago una paja y lo necesito.- Dije sonriendo mientras me tocaba el paquete, que empezaba a abultarse por lo que estaba pensando.

-Pues si tú quieres, ahora mismo. Yo también hace unos días que no me pajeo. Me estaba reservando para hoy. – Dejó caer David, sonriente, mientras ponía la página porno que frecuentábamos cada vez que estábamos juntos. En la página principal salían todas las categorías, incluso la de “porno gay”. Lo que vino a continuación nunca me lo hubiese esperado de David, siendo él uno de los amigos más hetero que tenía. Puede que por eso me excitase tanto al mezclarlo con mis fantasías gays.

- Oye, ¿tú has visto alguna vez un vídeo porno gay?- Me preguntó tímidamente, mientras giraba la silla para mirarme fijamente.

No sabía que contestar. Hacía relativamente poco el mundo homosexual era un completo extraño para mí. Pero si lo preguntaba era por algo, seguramente porque él también había sentido curiosidad. Así que decidí seguirle el juego y decirle:

-Pues sí, para ver cómo era. ¿Y tú?

-Yo también, el otro día le di sin querer a uno. Y dios, como se la metían por el culo.- Dijo David, con una expresión que no podía distinguir si era de fascinación o de repulsión.

-Ja ja, claro. ¿Por dónde se la van a meter sino?- Dije un poco cortado, para evitar que se notase que había investigado un poco más allá de la curiosidad. -¿Vemos otro a ver qué tal?- Pregunté. No creo que David hubiese empezado a hablar ese tema sin más, y quería ver hasta donde podíamos llegar.

-Vale venga, pero que conste que lo pongo porque tú lo has dicho.- Dijo sonriendo tímidamente mientras hacía clic sobre la miniatura de un vídeo gay. Era un vídeo que empezaba con dos “twinks” en una habitación, se empezaban a besar y, bueno, ya sabemos cómo sigue.

Los dos nos quedamos viendo el vídeo, como hipnotizados, ahí me di cuenta que David estaba bastante interesado en el vídeo. Miré a sus pantalones, y para mi sorpresa, había un bulto bastante considerable e imposible de esconder. ¿Podía ser que a David le interesasen los chicos? Eso encendió una lucecita en mí que me impulsó a seguir hasta el final, cada vez más convencido de que no había sacado ese tema al azar. Aun que si empezaba, no había vuelta atrás, pero seguí adelante:

-Veo que te gusta, ¿eh?- Dije sonriendo, sin dejar de mirar a su paquete, para que se viera a lo que me estaba refiriendo.

-Ehh… no… no te creas eh… - Musitó. Lo había pillado, no podía ocultar que le gustaba. Para seguirle el juego le dije.

-Vale, pues vamos a quitarnos los pantalones.-Le dije desafiante, con media sonrisa haciéndole saber que no tenía escapatoria. Yo también estaba empalmado, pero no creo que se fuese a dar cuenta. David me miró nervioso, y después de unos segundos sin saber qué hacer, suspiró y se bajó los pantalones y calzoncillos dejándome ver su polla, más erecta que nunca, con su glande rojo y puntiagudo empezando a echar pre semen. Su verga, como el resto de su cuerpo, también era perfecta: era recta, de unos 16 cm, circuncidada. Sus bolas estaban bien prietas, y todo recubierto por un escaso vello claro y rizado.

-¿Con que no pasaba nada eh?- Dije con una sonrisa de satisfacción. Por su expresión, esto debía ser muy incómodo y vergonzoso para él, pero yo me lo estaba pasando muy bien.

David se quedó mudo hasta que cogió valor y dijo:

-Oye, esto… no se lo puedes contar a nadie, ¿vale? Es que… hace un tiempo que me picó la curiosidad y… - Se calló y bajó la cabeza. No podía seguir, pero tampoco hacía falta. Sabía que esto era muy duro para él, así que le acaricié el hombro suavemente para darle ánimos.

-Tranquilo, no pasa nada. Tu secreto está a salvo conmigo. La verdad es que… - supuse que si yo había descubierto su secreto él también tenía derecho a saber el mío, así que me bajé los pantalones mostrando mi pene, semi-erecto por lo que había pasado. -La verdad es que… bueno… yo también… me gusta.- Murmuré, ya que me costaba decirlo en voz alta.

David me miró fijamente a los ojos, y yo le sonreí tímidamente para no parecer tan agresivo.

-Bueno, entonces este será nuestro gran secreto, ¿vale?- Dijo David. Y de repente me abrazó, su barbilla apoyada en mi hombro, sentí su cálida piel rozando la mía. Le rodeé con mis brazos juntándonos más, presionándonos, congelando el tiempo y deseando que ese momento no terminase nunca.


Al cabo de unos segundos, nos separamos y nos miramos a los ojos fijamente, sin decir nada, inmóviles por lo que acababa de ocurrir. Hasta que David dijo:

-Bueno… voy al lavabo un momento… ahora vengo.- Tartamudeó para romper el hielo. Salió de la habitación, dejándome allí desnudo y sin saber qué hacer: ¿Qué pasaría a partir de ahora entre nosotros? Porque estaba seguro que lo que había pasado iba a cambiar nuestra relación, para bien o para mal. Al cabo de un par de minutos, David volvió con su sonrisa habitual, como si no hubiese pasado nada. Se sentó a mi lado y dijo:

-Emmm… ya que sabemos lo que nos gusta de verdad, ¿porque vamos a desperdiciar esta empalmada?- Dijo con una sonrisa traviesa mientras se volvía a bajar los pantalones, mostrando sin miedo su pene erecto.

No dudé ni un segundo en decir que sí. Era como si alguien me leyera la mente e hiciese mis fantasías realidad. Yo seguía con los pantalones bajados, así que mi pene al ver otra vez el exquisito cuerpo de David al completo, se puso duro en un momento.

David clicó en otro vídeo gay y esta vez nos comenzamos a pajear como desesperados. David tenía mucho aguante así que empezó a sudar y a tensar sus músculos, lo que me hizo olvidarme del vídeo y fijarme completamente en él, que se dio cuenta y paró de tocarse para decirme con un tono casi de obligación: ¿Quieres acercarte un poco más?- Dijo mientras agarraba mis manos cuidadosamente y las llevaba hacia su cuerpo. Yo me dejaba llevar como un muñeco. Puso mis manos sobre sus pectorales, duros como losas, con sus pezones contraídos de la excitación. Empecé a pellizcarlos suavemente, mientras él me miraba, medio jadeante, asintiendo, aprobando que le manoseara. Me acerque más a él y comencé a sobar sus pectorales y brazos. Aproximé mis labios a su suave piel y la empecé a besar tiernamente. Primero sus bíceps definidos, después un poco su pecho, después empecé a subir por su cuello lentamente, palpando cada centímetro de su piel con mis labios mientras él me dejaba vía libre. Llegué a su mejilla y justo cuando iba a llegar a su boca, me separé lo justo para mirarle a la cara. Estaba con los ojos entrecerrados y la boca medio abierta, jadeante, en un estado de excitación que nunca había sentido. Cuando notó que había parado de besarle, abrió los ojos para mirarme extrañado:

-Tu cuerpo está delicioso.- Dije sonriente.- Déjame probar más partes.


David suspiró afirmativamente y empezó a acariciar mi espalda, cada vez más sumergido en el placer.

Bajé hacia sus abdominales, recorriendo cada recoveco con mis labios, sintiendo como David se estremecía con el contacto en su piel. Seguí bajando hasta que de repente, su polla chocó con mi barbilla. Bajé la vista y ahí estaba, a un palmo de mi, más cerca que nunca, en su máximo esplendor. Su glande rosado apuntaba directamente hacia mí, expulsando un poco de pre-semen. Eso es que David no iba a durar mucho. Así que le pajeé suavemente, sintiendo su verga caliente entre mi mano, que se iba manchando cada vez mas de pre-semen, lo que lubricaba su polla y hacía que David empezase a perder el sentido del placer.

Le dije “¿Quieres terminar ya?” mientras aumentaba el ritmo de la paja. A lo que él, mientras tensaba su musculoso cuerpo y empezaba a gemir suavemente me dijo entrecortadamente “¡¡S-s-ss-siii!!!!” Mi intención era metérmela en la boca, pero solo me dio tiempo a acercar mi cara cuando un potente chorro de leche caliente y espesa acompañada de un gran gemido de David salpicó mi cara.


David quedó tirado en su silla jadeante, con cada uno de los músculos marcándose en su suave piel por la tensión del orgasmo. Me quedé sin palabras, a lo que David, después de recuperarse, se empezó a reír y a hacer bromas. Me encantaba como estaba cuando se reía:

-Hazte así, que creo que tienes algo en la cara… ¡Ja ja ja ja!- Empezó a reírse. Me levanté y para seguirle la broma le dije “Ven, ven, dame un besito anda”. Los dos nos reímos un rato hasta que miré el reloj. Se había hecho muy tarde y mis padres me matarían si no llegaba a casa dentro de poco. Así que me dirigí al lavabo y, mientras me lavaba, David entró desnudo y con una sonrisa de satisfacción en la cara. Mientras me secaba con una toalla, le dije:

-Esta vez tú te has corrido, pero la próxima me toca a mí, cabrón.-Dije sonriendo.
-Eso ya lo veremos.- Rió David.

Salí del baño y antes de salir por la puerta solté:
-Bueno, pues… ya nos veremos y eso.- No sabía qué hacer. No lo había pensado, ¿ahora qué pasaría entre nosotros?



Lo descubriréis en el próximo capítulo :P
Espero que os haya gustado y como siempre me podéis dejar vuestras opiniones en un comentario (que puede ser completamente anónimo y sin ni siquiera registrarte ;) )

Contacto: greenlook15@gmail.com   Twitter: @greenlook15